lunes, 14 de abril de 2014

El impacto imprescindible

Presentación de candidatura de C's a elecciones europeas en Barcelona. Javier Nart candidato nº 1.

Con relación a las elecciones europeas, la noticia de esta semana en todas las cadenas de televisión ha sido la presentación de Arias Cañete como candidato del PP. Éste ha aprovechado ya para animar a los ciudadanos a que den sus votos a un partido potente que los represente con fuerza en Europa, al suyo. También le han dado en las cadenas su hueco a Elena Valenciano para que a su vez centrase la disputa electoral en su partido como el único capaz de defender los derechos de los débiles frente a su único enemigo. El reto está servido: PP versus PSOE.

Las cadenas y los televidentes, no han tenido noticias de C`s, de UPyD, de IU, ni de ningún otro que mereciesen su atención. Parece bastante clara la estrategia de comunicación que va a imperar en esta campaña electoral. 

Nadie va a regalarles ni un sólo minuto de publicidad a los partidos minoritarios. Si quieren cuota de pantalla van a tener que ganársela. Si quieren los votos de los ciudadanos descontentos, no les van a llegar solos. Los ciudadanos que están descontentos, lo están con todos los políticos, no sólo con los del PP y los del PSOE, también con los de los partidos minoritarios. Para los ciudadanos descontentos, los políticos son todos iguales.

De modo que para hacerse merecedor de los votos de los ciudadanos descontentos, primero es necesario conseguir una cuota de pantalla, y después aprovechar esa cuota de pantalla para demostrar claramente a los ciudadanos descontentos que somos diferentes.

Hace falta un golpe impactante que obligue a las cadenas a fijar su atención en el autor del golpe. No se trata ahora de volver a sacar a Javier Nart en paños menores. Hay que dar un golpe efectivo que además demuestre a los ciudadanos descontentos que en realidad nuestros candidatos son seriamente diferentes, que el nuestro es también un partido seriamente diferente, que no se trata de un golpe folclórico. No es ahora momento para ser conservadores. No tenemos nada que conservar. No es el momento de la timidez. Si somos tímidos nadie va a reparar en nosotros. Es el momento de ser audaces, de apostar, de jugarse el resto. 

Podíamos haber dejado pasar estas elecciones europeas sin participar, y no habría pasado nada. Pero ahora que nos hemos presentado, no podemos pasar inadvertidos, hay que forzar la máquina. Si nos conformamos con 1 y sacamos 1 habremos perdido. Para ganar realmente, si nos conformamos con 1, tenemos que sacar 5. Porque no sólo necesitamos ganar, tenemos que salir eufóricos y ello nos obliga a agigantar a base de insolencia nuestra extrema pequeñez.

El primer golpe de efecto que necesita Ciudadanos para intentar ganar estas elecciones, pasa por demostrar que somos diferentes. ¿Qué nos haría inequívocamente diferentes al resto de los partidos ante los ojos de los votantes, y además se convertiría en un impacto social imposible de acallar? A mí sólo se me ocurre un pequeño gesto, un valiente brindis de generosidad: Renunciar a una parte del sueldo que les corresponda a los posibles diputados, por ejemplo la mitad. Entregar esa mitad a alguien necesitado y significativo, como puedan ser los africanos que resisten en el monte Gurugú. Ése sería un guiño realmente significativo para los ciudadanos descontentos. Ésa sí sería una noticia de primera plana para las cadenas. Ése podría ser, pues, nuestro primer acto de campaña, aunque no el único, después habría que dar más ejemplos de mensajes también seriamente diferentes.

De modo que, ¿Qué hacemos? ¿Nos atrevemos a ser diferentes de verdad?      

1 comentario:

  1. Difícil será que renuncien a la mitad de su sueldo, pero sería un ejemplo a seguir por todos los políticos, un poco utópico lo veo..

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