Yo soy de los que piensa
que esta convocatoria a las elecciones europeas, Ciudadanos debió
dejarla pasar. Era precipitado meterse en estas elecciones sin tener
desarrollado el partido a nivel estatal y sin tampoco un programa y
una estrategia debatidos a nivel estatal. Aunque fueran un desarrollo
y un debate digital, que es el tipo de desarrollo y de debate que, en
cualquier caso, con prisas o sin ellas, yo creo que debería hacerse.
Pero, a lo hecho, pecho. Y cuando digo pecho, quiero decir que ahora
hay que ir a muerte, a por todas. Hay que ser audaces y diferentes.
Hay que ser innovadores y valientes. No tenemos nada que conservar,
no tenemos nada que perder. Es más, si perdemos muriendo en la
lucha, habremos ganado. No podemos jugar con sus mismas armas. Con
sus mismas técnicas. Por ejemplo la otra noche en la sexta, Javier
Nart, aún sabiendo inglés, francés, catalán, y árabe, no debió
entrar al trapo que le tendía el periodista. Ya sabemos todos que
Javier Nart es un hombre culto y preparado, por tanto él no debió
darle al periodista la respuesta que hubiéramos dado cualquiera en
su caso, que es la que dio. El debería haber dado una respuesta
diferente, e inesperada, pero más lógica y apropiada al asunto
entre manos. Él debió decirle que el idioma que va a hablar en
Bruselas es el idioma de la verdad. Con esa respuesta nos hubiera
dado mucho más ánimos para votarle, porque ése es el idioma que,
todos los ciudadanos, queremos que empiecen a utilizar los
parlamentarios y los políticos en general: el idioma de la verdad.
Por eso además se le ha elegido a él, porque es valiente y amante
de la verdad, no porque sea culto, aunque, ya sabemos que también.
Diferentes, es apartarse
del patrón que han seguido hasta aquí todos estos eurodiputados que
nos han aburrido, hasta la fecha, con su porte estirado y su pose de
gente importante, que parece que allí van a descubrir la genética
del alma, cuando todos sabemos que no son nadie, sino tan sólo un
simple número para contar cada vez que les manden levantar la mano,
sabiendo de antemano cuál es la que van a levantar, si no es que se
equivocan.
Todos sabemos que con uno
o dos diputados que va a sacar nuestro partido, en el caso más
favorable, ni aunque sacasen cinco, van a poder hacer nada que sea
significativo de cara a los ciudadanos que les vamos a dar su nuestro
voto. Pues, decir precisamente eso, que no van a poder hacer nada,
sería empezar utilizando ese idioma de la verdad que los ciudadanos
queremos que usen. No van a poder hacer nada de lo que nosotros
quisiéramos que hicieran: aportar soluciones para arreglar los
problemas que nos agobian: el paro, la corrupción, la pobreza en
Europa, la miseria en el tercer mundo, la violencia de los tiranos en
países democráticos y no democráticos..... No van a poder proponer
soluciones ni los diputados de C's, ni tampoco los del PP, ni del
PSOE, con ser seguramente muchos más. Como no lo han hecho nunca
antes. Y nos lo pueden decir claramente, sin fingimientos forzados,
porque todos nosotros lo sabemos perfectamente.
¿En qué grupo nos vamos
a integrar? Pues, si por mí fuera, en ninguno. Para qué, para que
nos digan cuando tenemos que levantar la mano, y cuando no, a cambio
de no sabemos qué. Por mí, que levanten su mano cuando les dicte su
sentido común. Para eso les hemos votado, por lo menos para que
levanten sus manos cuando quieran, pensando en nosotros, sólo en
nosotros, e, independientemente, de que, los que hagan la propuesta a
votar, sean los rojos o los azules.
Yo, por lo menos, lo
único que les pediría, aparte de que mantengan su pequeña
independencia, es que abran un canal de comunicación interactiva con
nosotros, con sus votantes. Nosotros los vamos a poner allí, y lo
justo, es que nos dejen una puerta abierta para que les escribamos
con nuestras observaciones, con nuestras preguntas, con nuestras
posibles peticiones de información, e incluso ¿por qué no?,
brindándose a hacer por nosotros alguna gestión que les sea
factible en su situación de españoles destacados en la Unión
Europea gracias a nuestros votos. Un simple blog, abierto a los
comentarios, en el que nos cuenten cada día, o cada semana, lo que
van haciendo ellos, si les dejan hacer algo, y los otros. Contarnos
las cosas que vean por aquel mundo nuevo que se van a encontrar. Sus
opiniones sobre cómo les parece: mal o bien. En fin, alguien próximo
y abierto para quienes les vamos a votar, como un amigo. Porque
nosotros los vamos a votar por simpatía, sin esperar nada más. Algo
sencillo, para mí al menos, que lo hago gratis y para nadie, sin
esfuerzo, cada vez que puedo, con este blog dedicado a Ciudadanos.